martes, 27 de junio de 2017

Al "cole de los mayores"!!

Se acaba el actual curso escolar y llegan las vacaciones de verano. Desde la casita de niños a la que acude bollito, llevan todo este último trimestre preparándoles para su entrada en el “cole de los mayores” a la vuelta de éstas y, la verdad, bollito está muy ilusionada, no sé si cuando empiece seguirá igual.

Yo, sin embargo, no sé muy bien como me siento. No sé si la elección de colegio será buena o no. He tenido y tengo muchas dudas al respecto. Donde vivimos hay dos colegios, uno público y otro concertado. Uno hace tope en la educación primaria y el otro llega hasta bachillerato. Uno es bilingüe el otro no. Uno es en el que Mr. Panadero y yo estudiamos de peques y el otro no…

Casi todas las dudas giran en torno al bilingüismo. Será un lastre en su educación?? No me gusta mucho como está enfocado, pero por otro lado, me gustaría que bollito dominara el inglés. Lo que no tengo claro es si quiero que sacrifique asignaturas como “naturales” o “sociales” por el hecho de que aprenda el idioma. Por lo visto, la materia que dan es muy básica. Por otro lado, cuenta el director que los alumnos están saliendo con muy buen nivel de inglés y que los conocimientos “en castellano”, con el paso del tiempo, acaban equiparados a los de la enseñanza no bilingüe.

En el resto de aspectos, gana por goleada el público. Los recursos de apoyo con los que cuentan para los alumnos con algún tipo de necesidad especial, la educación en valores que tienen, el AMPA es muy activo y constantemente están efectuando mejoras en el colegio para el bien de los alumnos (reforma de la biblioteca, huerto ecológico, juegos pintados en el suelo….), etc. Lo malo…. La movilidad del profesorado… Parece ser que los profesores no se quedan mucho tiempo debido a nuestra ubicación (que no es tan mala, por otro lado).

El colegio concertado nos dio la sensación de ser muy sectario. Es un colegio religioso, todo hay que decirlo y se escudan en ello a la hora de mostrarte su sistema educativo. No nos quedó nada clara su educación en valores más allá de la religión. Parece ser que si algún alumno va un poco mas atrasado que el resto, por el motivo que sea, se queda un poco apartado respecto de los demás. Son todos “amigos de” (aquí nos conocemos más o menos todos), lo que da la sensación de que se mira más eso que la valía del profesorado. (Ojo que con esto no quiero decir que sean malos profesionales, pero es sospechoso). Pero a favor tiene que hasta terminar el bachillerato están en el mismo centro, aunque en diferentes edificios. De la otra forma tendría que ir a un instituto de educación secundaria al terminar primaria, donde conviven en el mismo edificio niños de 1° de ESO, de 12 años, con niños de 2° de bachillerato, de 17 años, cada uno de su padre y de su madre.

Después de mucho darle vueltas, supongo que ya lo habréis deducido, nos decidimos por la enseñanza pública. Se adapta más a nuestra forma de ser y de pensar. Creemos que el colegio público cuenta con más recursos pedagógicos y puede ofrecer una ayuda mayor a nuestros hijos en caso de que sea necesaria (esperemos que no…). Y como todo en esta vida tiene solución excepto la muerte, si no nos termina de convencer el bilingüismo, tenemos otra opción de la que tirar.

Y vosotros, ¿cómo habéis llevado la búsqueda de colegio para vuestr@s peques? ¿Habéis tenido estas u otras dudas? ¿Alguien me puede dar un poco de luz acerca del bilingüismo? ¿Opináis que es beneficioso o, por el contrario, que está mal planteado y no aporta demasiados beneficios? Aaiiss, bollito está matriculada ya y todavía soy un mar de dudas.

martes, 30 de mayo de 2017

¡¡Feliz cumpleaños mi pequeña flor!!

Hoy cumples tres añitos y parece que fue ayer cuando estábamos pendientes de tu llegada. Han sido tres años intensos, intensísimos, en los que me has dado tanto… Contigo he sabido lo que es la paciencia, hasta que tú llegaste no sabía hasta dónde podía aguantar y ha sido más de lo que me imaginaba. Contigo he aprendido autocontrol (aunque a veces se me olvide… jeje), contigo he conocido el amor incondicional, contigo he vuelto a ser niña, has hecho que afloren un montón de sentimientos y que me sorprenda contigo por las pequeñas cosas, como ver una mariquita volando o un avión por el cielo. Contigo aumentó mi felicidad. Desde el mismo momento que supe que serías mi hija, me sentí plena.

Has dejado atrás la etapa de bebé para pasar a ser una niña, una niña preciosa por fuera, pero mucho más bonita aún por dentro, que es lo importante. Tienes una empatía hacia tus iguales fuera de lo común para tu edad y, si te soy sincera, aunque estoy orgullosísima, eso me preocupa un poco, porque sé que siendo así sufrirás, el mundo en el que vivimos no está preparado para las personas sensibles y tú tienes una sensibilidad increíble. También eres muy inteligente, sé que puede parecer que no soy objetiva, soy tu madre, pero de verdad es así. Haces cosas que otros niños de tu edad no alcanzan a hacer. Eso sí, en el tema del habla… nnngaaa, tienes una lengua de trapoooo… A veces es complicado entenderte y claro, tú te enfadas… Aunque hay que decir que en las últimas semanas has avanzado mucho en este aspecto y ya quedan pocas cosas que no se te entienden, a no ser que te pongas un poco mohína, que ahí nos vuelves locos O_o

Aunque tenemos bastantes ratos desquiciantes debidos, entre otras cosas, a la edad que tienes y la llegada de tu hermano, en general es genial pasar el tiempo contigo. Me río mucho y me encantan las asociaciones que haces y la cantidad de ideas que pasan por tu cabecita. Te encanta imitar y pasas el día como un lorito repitiendo cosas que te hacen gracia o que llaman tu atención. Hablar contigo se está convirtiendo en algo increíble ahora que se te entiende fenomenal y estás bajando un poco de tu mundo de fantasía. Porque hasta ahora sólo hablábamos de tu mundo imaginario! ;-))

Tu imaginación es desbordante, no necesitas juguetes, de echo, ni los utilizas. Un trozo de plástico o un tornillo te sirven para inventarte una historia, una servilleta tan pronto sirve como pañal para tu bebé como que le vale como abrigo y una goma de pelo sirve de esponja para después pasar a ser una papilla XD. El juego simbólico es tu día a día, así que no sé realmente para qué hemos invertido en juguetes, aunque la verdad es que ha sido poco dinero, porque ya lo veía yo venir ;-p.

Como hermana mayor eres la bomba. Tu hermano te adora y es normal, cuidas de él que da gusto verlo. Estás superpendiente en todo momento de si le pasa algo o no y, si es así, acudes corriendo a ayudarle. Si no puedes hacer nada, nos llamas a papa o a mí para que vayamos corriendo. Y bueno, se divierte mucho con tus ocurrencias, se parte de risa cuando le asustas o cuando le haces tonterías. Y con la boca pequeña…. Lo malo de todo esto es toooodo lo que está aprendiendo el “bribonazo”, como tú le llamas, jjjjjj.

A pesar de seguir en un percentil alto de peso (de altura también), la actividad física se te da bastante bien, te gusta estar todo el día fuera de casa en el parque, en el río, montar en tu moto… Y también hay que decir que el hecho de que siempre te hayamos animado a conseguir retos te ha ayudado a tener confianza en ti misma. A veces incluso, tienes demasiado poco miedo a las cosas para mi gusto!!

Te has convertido en una Super Nena, como te haces llamar y espero que por nada del mundo cambie tu esencia, que esta sociedad podrida no pueda con tu espíritu puro y bueno. Porque yo lo único que quiero es seas tú misma y que nada ni nadie te lo impida.

¡¡Feliz cumpleaños mi pequeña!!

jueves, 11 de mayo de 2017

Seis meses

Esta semana saladito ha cumplido seis meses. Hace medio año ya que nació y parece que fue ayer cuando os estaba hablando yo de mis pródromos!! Este último mes ha sido tan caótico que no se muy bien por donde empezar.

Respecto a la alimentación, aunque hemos seguido con lactancia materna a demanda, a lo largo del mes ha ido probando algunas cositas ya que él mismo pedía ya comer. Más de una vez se ha puesto a llorar mientras comemos porque no le dábamos nada. La compota de manzana y los sobres de frutas le chiflan y es un pequeño monstruo de las galletas, se las come visto y no visto y cuando se termina llora desconsolado porque ya no tiene más. El plátano también le ha gustado, se lo come a bocados y oye, que se lanza a por él la criatura. Hoy ha comido su primer puré (patata y zanahoria) y, tras unos pequeños aspavientos, se ha comido más o menos la mitad de lo que había preparado. Hay que decir que antes del puré a tomado su tetita ^_^. De momento parece que va a ser buen comedor, ya veremos qué resulta al final. Ahora mismo está en 8,890kg y 69cm, está usando ropa de 9-12 meses.

Con saladito tenía en mente practicar un BLW un poco más puro que con bollito, pero como estoy trabajando y es la abuela quien se encarga de la comida, vamos a tener que recurrir a purés, porque tan chiquitín la abuela no se atreve, es de la vieja escuela y bueno, ya sabemos como es… Lo intentaré para las cenas, a ver que resulta y ya os contaré.

En cuanto al desarrollo psicomotor, ya es capaz de mantenerse sentado con bastante estabilidad, aunque (mira que me da rabia) cuando está tumbado no se gira de ninguna de las maneras, a mis hornadas eso de hacer la croqueta creo que no les va mucho. Eso sí, desde la posición de sentado ya va haciendo intentos de llegar a las cosas y se tira en plancha. Supongo que será entrenamiento para el futuro gateo. Ya se pasa objetos de una mano a otra con mucha soltura y tiene muchísima fuerza, no es fácil quitarle algo que tenga en las manos. Sé que el descubrirse los pies es un hito importante, pero a mis hornadas no parece llamarles demasiado la atención. No obstante, saladito si que se los toquetea más que bollito, pero no es el típico bebé que se los agarra continuamente y se los lleva a la boca. Si se encuentra con uno de ellos sí que se tira del calcetín o de los dedos, pero no presta más atención.

El sueño es lo que más ha trastocado en este último mes. Las siestas diurnas son caóticas, no tiene un patrón definido. Tan pronto duerme mucho por la mañana, como que duerme mucho por la tarde, como que hace varias siestas en el día pero muy cortas… Me tiene loca, porque no sé a qué atenerme, no sé como organizarme. Por otro lado, las noches, aunque siguen siendo buenas (siempre respecto a bollito), ya prácticamente no me regala noches de un despertar U_U. Ya el fijo son dos despertares y hay noches que hasta tres, espero que esto se pase pronto y vuelva mi dormilón. Eso sí, no he tenido noches malas de verdad desde que nació, alguna un poco más movidita, pero no ha habido ningún desvelo, así que habrá que perdonarle esto (seguramente está motivado por el cambio del trabajo).

También en este último mes le han salido los dos incisivos de abajo y tiene ya marcados los superiores, no tardarán en aparecer. Sigue tomando la ranitidina para el reflujo. Estuve unos días sin dársela porque parecía que ya no se quejaba, pero tras una semana sin tomarla comenzó a tener molestias, así que hemos vuelto a ello. Sigue siendo un bebé simpatiquísimo, que se ríe muchísimo y muy cariñoso, le encanta tocar la cara de quien se acerque a él. Le encanta tener a su hermana cerca y se parte de risa con ella. Y bueno, qué voy a decir yo, es guapísimo y está para comérselo!

domingo, 30 de abril de 2017

Qué hay de nuevo

Este último mes ha estado cargado de novedades y sobre todo de caos. Ya os comenté en febrero que se me estaba atragantando ya un poco esto de dedicarme exclusivamente al cuidado de mis niños y que estaba empezando a moverme para encontrar un empleo. Pues bien, a principios de abril sonó el teléfono y al otro lado me ofrecieron acudir a un proceso de selección. Un escalofrío me recorrió la espalda pero por supuesto acepté, no sin pensar en lo chiquitín que era saladito, en lo mucho que aún me necesitaba, en que todavía estamos con LME…. En fin, se me vino un poco el mundo encima. Pero llegado el día, allí me presenté, decidida a conseguir ese trabajo (aunque es un trabajo basura, todo hay que decirlo… U_U), por mí, por mi familia, porque nos hacen falta estos ingresos. Y es que el horario es genial, son 6 horas al día, en turno de mañana, de lunes a viernes. Que cuando el curso que viene estén escolarizados los dos peques, ni van a notar mi ausencia.

El caos vino a la hora de la organización… Demasiado tiempo sin trabajar, sumado a que el último empleo lo tuve antes de ser madre supuso que las dos primeras semanas fueran un auténtico caos en nuestra panificadora. Prepara mochila con ropa de niños, recuerda preparar el sacaleches para llevar al trabajo, deja más o menos recogido para que cuando llegues no te den los siete males…. Y por supuesto, en los ratos libres, juega con los niños!! En fin, 24 horas no daban para alcanzarlo todo… Y me siguen quedando justitas, pero bueno, ya vamos encontrando el ritmo y los niños ya se están adaptando.

A bollito esto le ha venido un poco grande y hemos pasado un par de semanas regulares. Porque aunque es capaz de pasar un día entero sin estar conmigo, lo hace porque sabe que estoy en casa (o alrededores). Eso de no controlar donde me encuentro y ver que me voy y no sabe donde localizarme no le termina de convencer y encima a diario. Menos mal que contamos con la ayuda de los abuelos (sin ella hubiera sido inviable que yo me hubiera incorporado a ningún trabajo).

En el caso de saladito, el pobrecito me echa mucho de menos pero, como en todo, es mucho más relajado. Lo que más le está costando es el comer en biberón, no termina de gustarle y prefiere pasar con poca comida y llenarse cuando yo llego. Yo le dejo recién comido cuando me voy, le dan un bibe de 150 mientras no estoy (nunca lo termina completo) y cuando llego le vuelvo a dar su tetita. Imagino que cuando empecemos la AC será más fácil. Ahora me estoy sacando leche a media mañana para no perder la toma y esa leche es la que se toma al día siguiente. La del viernes la congelo y el lunes se la toma. Pensé que me iba a resultar más complicado, pero esto es a lo que mejor me he adaptado.

Aunque el trabajo no me gusta demasiado, me siento bien y eso repercute en los ratos que pasamos juntos. Salvo las primeras semanas que fueron de adaptación y con humor variable, ahora estamos todos mucho mas contentos y discutimos menos ^_^. Y bueno, con el primer sueldo aprovecharé y renovaré armario, que falta me hace!! Jijiji. (El lado coqueto siempre hay que tenerlo!).

Cuando vuelva a tener un ratillo os contaré como van mis hornadas, que están supermayores y para comérselos!!

lunes, 13 de marzo de 2017

Reflujo gastroesofágico

Todo el mundo sabe lo molestos que son la acidez y los ardores, ¿Quién no lo ha padecido en algún momento de su vida? Pero cuando esto le sucede a un bebé, con un aparato digestivo inmaduro, es mucho peor, sobre todo si no se deja notar con las típicas “bocanadas” de leche, porque cuesta mucho dar con ello. Y a esto se le suma que permanecen mucho tiempo en posición horizontal, por lo que los ácidos del estómago permanecen más tiempo en contacto con las paredes del esófago. Bien, pues saladito, mi niño precioso, está pasando por ello y es muy desagradable.

Hace ya como mes y medio, más o menos, saladito empezó a mostrarse muy irritable, muy llorón, sólo quería estar en brazos y en posición vertical. En el momento en que le soltabas volvían los llantos. Llantos desesperados que no sabíamos interpretar y pensamos que otra vez nos había tocado un bebé llorón, solo que se había empezado a mostrar un poco más tarde que bollito. Pasaron los días y los llantos cada vez iban a más, aunque sorprendentemente en las noches descansaba bien (supongo que depuro agotamiento). Había veces que se estaba riendo mientras jugábamos y de repente se le torcía el gesto y comenzaba a llorar desconsolado. Estos llantos iban acompañados de una rigidez asombrosa. Se arqueaba entero hacia atrás y era imposible acunarle (claro, lo que menos le apetecía era que le tumbáramos, pobre…)

Los llantos en sí ya me preocupaban bastante, pero lo que hizo que se me pusiera la mosca detrás de la oreja fue que empezó a hacer tomas intranquilas (bueno, más de lo normal, porque no sabe comer en silencio, jeje) y con el paso de los días, pasó de la intranquilidad al llanto. Yo le ponía al pecho, daba tres chupetones y se quitaba llorando y arqueándose para atrás y así hacíamos las tomas. En esos días, como es de esperar, no hizo mucho peso, aunque no perdió.

Ahí fue cuando ya decidí que había que hacer algo y pedí cita con su pediatra. Nada más contarle todo, lo primero que hizo fue mirarle los oídos por si tenía otitis que le molestara al succionar y como los oídos estaban perfectamente no le dio más vueltas. Le recetó ranitidina, 1,2ml cada 12 horas y nos aconsejó tomar también medidas posturales. Mantenerle lo más incorporado posible durante el día y levantar un poco el cabecero de la cuna para que no esté completamente horizontal, después de las tomas mantenerle unos minutos en posición vertical…

La ranitidina tarda unas dos semanas en hacer el efecto completo, pero cómo estaría el pobrecito que, después de la primera dosis, la siguiente toma fue de lo más tranquila. Y ese día estuvo ya mucho menos llorón. Aún así hasta una semana y media después no vimos bien los efectos. Ahora ya, aunque tiene algún rato peor, pasa la mayor parte del día tranquilo y sin síntomas evidentes. Ya solo nos queda esperar a que su sistema digestivo madure y se resuelva el problema.

Y ahora, echando la vista atrás, me he dado cuenta de que esto nos viene desde que tenía más o menos un mes y medio. Ya estuvimos con él en urgencias porque vomitaba mucho. Le diagnosticaron principio de gastroenteritis, pero yo creo que fueron los comienzos del reflujo. Y más adelante el ruido que yo achaqué a flemas en la garganta, eran realmente el reflujo, que no llegaba a echar pero que estaba ahí sube y baja, irritándole laringe, faringe, esófago….

Qué mal lo ha tenido que pasar mi pequeñín sin que su madre le haya sabido aliviar su malestar hasta que no ha sido más que evidente! U_U

¿Vuestros bebés han sufrido reflujo gastroesofágico? ¿Os pautaron este mismo tratamiento u os ofrecieron otras alternativas?

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cuatro meses

Hoy saladito cumple cuatro meses. Mi niño bonito se me hace mayor sin darme cuenta… Vivo tan deprisa con estas dos criaturas que me está sabiendo a muy poco. Hace nada estaba naciendo y ya es un bebezote grandullón que en nada está gateando.

En este último mes no ha habido demasiados cambios. Seguimos con LME, con sus tomas regulares, sigue durmiendo más o menos igual, tanto de día como de noche, en su cuna de colecho y en lo que se refiere a actividad física, no ha habido ningún avance significativo, se ha dedicado a perfeccionar el agarre de objetos y el control cefálico, aunque creo que en nada le tendremos reptando por la casa. Ha aprendido a hacer pedorretas y se pasa el día lleno de babas y está súper pendiente de las trastadas que hace bollito. Como tome nota de todo ya puedo prepararme…

Pero a pesar de no haber notado grandes cambios, hay uno que nos ha traído por el camino de la amargura hasta que por fin dimos con ello. El pobrecito mío tiene reflujo gastroesofágico. A esto le quiero dedicar una entrada, pero os adelanto que lo hemos pasado fatal, con lloros continuos e intranquilidad todo el día. Hasta dificultad para hacer tomas tranquilas.

Y damos comienzo al quinto mes con un bebé más espabilado y pendiente de todo, sobre todo en lo que se refiere a su madre y a su hermana. ¡Que no nos quita ojo a ninguna! Sobre todo a mí. Esté con quien esté, no para de buscar a ver donde estoy y como me ausente mucho tiempo, se agarra unos cabreos de padre y muy señor mío. Dicen que las niñas son de los padres y los niños de las madres, en mi caso los dos son pa' mí!! O_o

martes, 21 de febrero de 2017

Después de la tormenta...

Llegó la calma a nuestras vidas. No sé si durará mucho en el tiempo o no, pero lo que sí tengo claro es que deseo con todas mis fuerzas que sea así. Entiendo que habrá recaídas, pero espero no llegar a los límites que alcanzamos, hace ahora ya unas semanas, con los celos de bollito. Y es que llevamos ya tres semanas de calma chicha en esta casa. De la noche a la mañana pasamos de tener rabieta tras rabieta (hasta 6 al día), a no haber ninguna, sólo algún episodio de llanto predecible y controlable.

Bollito ha pasado de ser la niña del exorcista a ser una niña encantadora, fácil de llevar, agradable de tratar. Vamos, todo lo contrario a lo que estábamos viviendo. Se deja explicar las cosas y escucha para entender; acata las normas que se establecen; intenta ser servicial y es educadísima, el por favor y el gracias lo tiene súper interiorizado… Parece que va encontrando su lugar y digiere todo mucho mejor, está aprendiendo a gestionar sus emociones (a su nivel, claro) y ya vamos consiguiendo que nos cuente lo que le pasa antes de tirarse al suelo y patalear, por lo que ya no suele recurrir a ello, hablando se entiende la gente ^_^.

Y qué hemos cambiado para llegar a esto?? Pues poca cosa, pero está funcionando. Al principio de llegar saladito, nos pidió en alguna ocasión quedarse a dormir donde tíos o abuelos y nosotros se lo permitimos, pensando en que se lo pasaría bien y que le gustaría que le diéramos ese caprichillo. Pero uno de esos días, al ir a recogerla, nos sorprendió enrabietándose y diciéndonos que no se quería venir con nosotros, que no quería vivir en casa O_o. Ahí fue ya cuando decidimos actuar, porque la situación se estaba haciendo insostenible. Tomamos algunas decisiones y cambiamos rutinas y ritmos.

Durante los días de trabajo, teníamos por costumbre visitar un par de tardes a los abuelos y, de vez en cuando, bollito pasaba la tarde con una de sus tías. Eso lo hemos cortado de raíz y de lunes a viernes, salvo que haya que ir por algún motivo, no se hacen visitas, se sale de paseo y se vuelve a casa para cenar prontito y a la cama (como ya no hace siesta se adelanta la hora de cenar y acostar). Y de momento no ha vuelto a dormir en casa de nadie. Yo sospecho, que esas reacciones se daban porque se sentía un poco desplazada, ella se quedaba donde correspondiera y saladito se venía con nosotros, a pesar de que era ella quien lo pedía. Porque ha sido comenzar con la nueva rutina y cambiar radicalmente de actitud.

A parte de eso, hemos cambiado la forma de dirigirnos a ella, intentando siempre ser positivos, aunque hayamos tenido un día de perros e incidiendo mucho en que antes de llorar, hablamos las cosas y tenemos paciencia ante una petición. Resumiendo, hemos intentado bajar el ritmo y parece que funciona. Y no solo en ella, nosotros también estamos más relajados y eso repercute en el trato que damos a nuestras hornadas. Habíamos entrado en una espiral imposible de mantener, siempre a la defensiva y atacando…

Y como apoyo a todo esto hemos contado con la ayuda de la literatura. Por fin bollito me deja leerle cuentos y estoy aprovechando la ocasión para hacerme con algunos libros que nos están ayudando bastante.

Uno es El cuento más bonito del mundo, de Elisenda Roca. El protagonista cuenta en primera persona como ha vivido la llegada de su hermanito y que es normal sentir celos. Es un libro precioso que nos ha encantado, de hecho, se ha convertido en el favorito de bollito.

Otro libro que nos está ayudando es El monstruo de colores, de Anna Llenas. El monstruo tiene todas las emociones mezcladas y una niña le ayuda a separarlas en frascos. Ayuda a los niños a entender un poco qué les pasa y a identificar como se sienten. Este también está entre los más solicitados antes de dormir.

Pero sin ninguna duda, no es un título concreto el que nos está ayudando más o menos, sino el rato que compartimos antes de dormir, que se ha convertido en nuestro momento a solas y eso yo creo que es lo que más le gusta a bollito. Y a esto le unimos el juego de los secretos. Durante el día, en momentos en los que está tranquila y ha tenido buen comportamiento (ha recogido sus cosas, ha hecho algo que se le ha pedido, etc…) me acerco a su oreja y le digo que le voy a contar un secreto. Entonces le digo algo bonito como un te quiero, eres una niña maravillosa, me encanta que seas mi hija… Lo que se me ocurra en ese momento y ella se vuelve loca de alegría. Se me ocurrió porque un día llegó a casa diciendo a cada cosa que decía que era un secreto y decidí aprovechar que le gustaba, para llevarlo a mi terreno. Y así encima también trabajamos la autoestima.

Y hasta aquí lo que hemos modificado y conseguido en poco tiempo. Habéis llevado a cabo vosotr@s algún cambio para hacer más llevadera la llegada de un hermano o hermana?? Os ha funcionado? Ha sido tras haber tocado fondo o habéis empezado desde el minuto 1?